
El estreno de una nueva película de Christopher Nolan, y La odisea es uno de los grandes, no es un hecho cualquiera, sino uno de los grandes eventos del calendario cinéfilo, bien esperado desde hace años. Y fiel a su costumbre, el director cambia con violencia de temática y de registro, ahora adentrándonos en la historia de La Odisea de Homero, una de las obras fundacionales de la cultura occidental. El título comercial del film es La odisea (The Odyssey, 2026) y tanto si vas a verla con motivo del estreno en cines como si vas a verla en plataformas, vamos a prepararte con todo lo que necesitas saber para disfrutar al máximo de la película. TODO, sin spoilers.
¿En qué punto llega la película La Odisea de Nolan?
Es difícil no pensar en el estreno de la película La Odisea sin atender al hecho de que se trata del primer film de Nolan desde el increíble éxito de Oppenheimer (Nolan, 2023), y no solo por su éxito en taquilla y en la temporada de premios (destacan los 7 Oscars obtenidos, incluyendo el de Mejor Película, arrebatado a Barbie de Greta Gerwig), sino sobre todo porque Oppenheimer supuso un punto de inflexión en su filmografía: en primer lugar —y por más que contuviera una escena explosiva con efectos visuales de primer orden: una bomba atómica—, la película fue todo un cambio de género, con una nutrida historia llena de trama y personajes con tintes de cine negro, de thriller político, de drama judicial…, toda una novedad en su cine. De este modo, la historia permitió a Nolan dirigir una historia basada en personajes, sus relaciones y su psicología, en un cierto alejamiento de su estilo más emblemático. Sin embargo, la apuesta le salió muy bien, pues brilló en un tipo de cine al que no se le asociaba habitualmente.
Además, Oppenheimer supuso el desembarco de Christopher Nolan en el género del biopic, un tipo de cine con sus dificultades propias, siempre sujeto a la mirada crítica de los espectadores que contrastan sus personajes de ficción con los personajes históricos reales, y también hilan fino interpretando lo que Nolan podría estar queriendo decirnos sobre nuestro presente. Por todo ello, Oppenheimer nos anunció el ensanchamiento de un cineasta —uno de los más exitosos del Hollywood del blockbuster— hacia ámbitos que requieren profunda comprensión de la historia y mucha mano izquierda para desarrollar los temas. Cabía la pregunta de: ¿este éxito haría al cineasta cambiar de dirección hacia un nuevo cine? ¿Incorporaría su recientemente obtenida habilidad en sus siguientes películas? ¿Se habría hecho adicto a los premios —y el prestigio— que solo el cine más allá del blockbuster puede proporcionarle? La película La Odisea nos trae la respuesta.








Lo mínimo que debes saber sobre el libro La Odisea en que se basa la película
Si no has leído La Odisea, el libro en el que se basa la película de Christopher Nolan y atribuido a Homero (siglo XVIII a. de C.), te contamos lo mínimo que te conviene saber para ubicarte: el actor Matt Damon da vida a Odiseo, rey de Ítaca y el protagonista. La historia comienza cuando Odiseo se encuentra en pleno regreso a casa tras resultar victorioso en la guerra de Troya, a la que había partido hacía ya más de 10 años, dejando a su esposa Penélope (a quien da vida la actriz Anne Hathaway en la película) y su hijo Telémaco (Tom Holland), de apenas un año en el momento de su partida. Pero su regreso a Ítaca tampoco es un viaje corto, sino un viaje que conllevará otros 10 años más, lleno de aventuras e interrogantes, que dan lugar a un viaje de transformación. A lo largo de su viaje aparecen criaturas y episodios que pertenecen al mundo de la mitología griega, así como intervenciones de los dioses que a veces lo ayudan y otras veces le complican aún más su viaje. El poema original combina así la narración de aventuras con el tema del regreso al hogar y con la expectativa de un reencuentro con Penélope que se hace esperar durante años.

No obstante, en Ítaca, la ausencia del rey Odiseo también provoca dificultades y enormes interrogantes. ¿Debe Penélope seguir esperando el regreso de su esposo Odiseo? ¿O debe aceptar las propuestas matrimoniales de otros pretendientes que lo dan por muerto? Y en cuanto a su hijo Telémaco, ¿cómo forjar una relación con un padre ausente, desconocido para él? ¿Su ausencia debe valer como prueba heroica de su compromiso con el deber, o es un padre que, en último término, abandonó a su hijo haciendo que este creciera sin padre? ¿El regreso de qué padre ha de esperar Telémaco?
La película La odisea y los temas habituales del cine de Christopher Nolan
Podemos jugar a poner en relación la película La odisea con los viejos (y nuevos) temas y enfoques del cine de Christopher Nolan. Por ejemplo:
- Los efectos visuales: si contemplamos la historia de La Odisea de Homero como el desarrollo de una historia en dos escenarios: el viaje de Odiseo, por un lado, y la espera de su regreso (Penélope), al otro lado, podría pensarse la película de Christopher Nolan como una síntesis de sus dos estilos de cine. El viaje de Odiseo (Matt Damon) brinda al cineasta la oportunidad de fascinarnos con el encuentro de las criaturas, los efectos visuales de las gestas y su espíritu épico. Es la oportunidad de los efectos, de las imágenes de gran presupuesto, marca de la casa de Christopher Nolan. La ausencia de bombas atómicas, en manos de Nolan, promete no ser óbice para las emocionantes imágenes de aventuras.
- Dibujo psicológico de personajes: no era, en absoluto, uno de los temas propios de Nolan, pero todo parece haber cambiado desde Oppenheimer, así que podemos esperar cualquier cosa. Y es verdad que el anhelo de Penélope (Anne Hathaway, recuerda) por el regreso de su esposo en La odisea dibuja otra mitad de la película impregnada en emociones y rendida al desarrollo psicológico de los personajes, que recuerda, por cierto, al imaginario de Cio-Cio-San o, como se la conoce más popularmente, la Madama Butterfly de la ópera de Puccini. Visto así, la parte masculina conectaría con el estilo de siempre del cine de Nolan, y la parte femenina podría ser un nuevo ámbito de aplicación para sus recientemente adquiridas habilidades en el manejo psicológico de los personajes (no olviden que los personajes femeninos de Oppenheimer fueron muy celebrados).
- El viaje al límite: es difícil dirimir qué fue antes, si la inercia de Christopher Nolan por viajar al límite, en busca de las imágenes-límite, o si su talento para concebir imágenes-límite (recordad Origen…) requería ir a buscarlas a los límites de todo viaje; el huevo o la gallina. Pero siempre hay en sus películas algo de un acercarse-al-límite, por más que este se reformule una y otra vez. En Interstellar (2014), Nolan nos llevó al límite del sistema solar, a puntos tan alejados que cuestionan la identidad y el paso del tiempo; en Origen (Inception, 2010), Nolan busca los límites de la realidad que se confunde con el tiempo del sueño; en Memento (2000), el sueño mismo es un límite para la identidad, que amenaza con desestructurar al sujeto, etc. No podemos dejar de pensar La odisea como un nuevo viaje —este es uno de los grandes viajes de la cultura occidental— que pone a prueba al protagonista.
Pensar el sentido en el cine con la peonza de la película Origen de Christopher Nolan
Si has visto la película Origen de Nolan, seguro que no has olvidado la imagen de la peonza que no dejaba nunca de girar. En su libro Volver al cine. Pensar, escribir y analizar las películas, Aarón Rodríguez recupera la peonza de Origen en su ejercicio de pensar el «sentido en el cine». ¿Qué significa la peonza? ¿O qué significa ese pelar la manzana en una obra maestra como Primavera tardía de Yasujirô Ozu (1949)? ¿Y el monolito de 2001: Una odisea del espacio? El autor se plantea el proceso de construcción de los sentidos del cine con la excusa de la emergencia de elementos como la peonza, y el proceso le lleva a examinar con detalle el engranaje fílmico en relación al sentido, el modo cómo las películas «hacen sentido»

Hacia dónde dirige La Odisea al cine de Christopher Nolan
Bien, nos estamos adelantando un poco, pero, sin haber visto aún La odisea —sin spoilers, entonces—, la propia elección del cineasta, Chris Nolan, por el poema de Homero nos da pie a preguntarnos cómo está evolucionando con artista este cineasta. Pero para ver la fotografía con más perspectiva, podríamos volver atrás un poco.
- Fase de los juegos: hay una película especialmente importante, y representativa, del comienzo de la filmografía de Nolan, que es Memento. Toda la propuesta se basa en una premisa que parece un juego: un tipo, Leonard (Guy Pearce), que ya no puede crear nuevos recuerdos. La película se complica en gran manera, pero la premisa no se pierde nunca, es su esencia, y pareciera que el director nos propusiera un «¿Y si…?» a modo de entretenimiento para fingir y jugar a algo. Podría ser un cineasta en plena fase de juego. Y si lo piensan, algo de la premisa de su siguiente película, Insomnio (Insomnia, 2002), tiene también algo de un «¿Y si…?» bien relacionad con el juego.
- Fase de transición: La trilogía de Batman —Batman Begins (2005), El caballero oscuro (2008) y El caballero oscuro: La leyenda renace (2012)— bien puede contemplarse como una fase de evolución y transformación de Christopher Nolan en la que aún se perciben los rasgos de un interés más joven (el mundo de los cómics), pero también los signos de la emergencia de la responsabilidad y una incipiente madurez que se advierte en las orillas de las tres películas. Quizás por eso se dijo que su trilogía de Batman triunfó porque abandonaron pronto el tono infantil e interpelaron a esos espectadores que conservaban su pasión por el cómic en sus tiempos de adultez, saludando la llegada de las responsabilidades. Pensar de forma adulta el personaje de Batman puso en valor sus películas y sedujo a un público capaz de encontrar en el superhéroe una historia digna en plena evolución.
- Fase de la madurez: sí, es un drama espacial, y el espacio tiene siempre algo de infantil, pero ¿a que no chirría demasiado concebir Interstellar como una película pensar el vínculo familiar, la paternidad, el sacrificio y la responsabilidad, el compromiso con la vida del otro, el vínculo familiar en el tiempo…? Del mismo modo que Oppenheimer podría haberse llamado Proyecto Manhattan o Enola Gay —quizás el Nolan más joven la habría titulado así—, cosa que habría erigido la promesa visual del film en relación con las bombas, pero en su lugar se llamó Oppenheimer, como el hombre cuya vida quedó en suspenso por ser la mente tras la bomba atómica y que nunca volvió a ser él mismo. A Nolan, por primera vez, le interesaba más el hombre y el conflicto ético, que la explosión. Era el adulto desplazando las fascinaciones del niño. Bien, resulta fácil situar aquí la elección de La odisea que ha realizado Christopher Nolan, ¿verdad? Puede que la fachada siga siendo visual, grandilocuente, pero la búsqueda es más existencial, trascendente, y dice de un proceso de madurez que Nolan estaría atravesando, poniendo en juego, quizás —esto es especular—, su propia condición de padre, su condición de esposo, su tarea, su tiempo, y su regreso.
Pues bien, ya tienes lo necesario para adentrarte en la película La odisea de Christopher Nolan, ¡disfrútala!
Algunas notas obtenidas de:
Odisea. (s. f.). Wikipedia.
