La metáfora del ultracuerpo

La invasión de los ultracuerpos de Philip Kaufman - Libro de SOLARIS Textos de Cine

Si, como dicen, en la ficción está la verdad, en el ultracuerpo se encuentra la ultraverdad, y más concretamente, la verdad de nuestro tiempo, o… el de CADA tiempo. Y es que la metáfora de los ultracuerpos, lejos de ser una hipótesis meramente lúdica para una película de ciencia ficción (¡como si pudiera reducirse así el género…!), ha servido durante décadas como un espejo en el que reflejar la inquietud y la ansiedad de cada momento. En su artículo «La política del fantástico… o un cine político de género» para el libro SOLARIS #5 La invasión de los ultracuerpos de Philip Kaufman, Quim Casas se toma en serio esta metáfora que inventó Jack Finney en 1955 y se atreve a conectar cada una de las adaptaciones de su novela, La invasión de los ladrones de cuerpos, con el zeitgeist de su tiempo:

Como si fuera una alegoría de sí mismo, el relato de Finney no solo se ha duplicado en el cine, sino que se ha cuadruplicado en otras tantas películas aparecidas enmomentos clave (…) en cuanto a paranoia e identidad, ya que esas son también las líneas maestras que plantea la historia1. (Casas, 2021)

Así, esta historia sobre personas que de repente no parecen ellas mismas, que se enrarecen, como si perdieran su alma, ha sido capaz de reflejar la paranoia, como dice Quim Casas, propia de cada momento: en 1956, Don Siegel podría haber metaforizado en su film La invasión de los ladrones de cuerpos la suspicacia maccarthista por la llegada del comunismo, en plena Guerra Fría; en 1978, Philip Kaufman habría conectado su film La invasión de los ultracuerpos, protagonizado por Donald Sutherland, con el ambiente de desconfianza y conspiranoia de los tiempos del Watergate y de Richard Nixon.

Película La invasión de los ladrones de cuerpos de Don Siegel

En 1993, Abel Ferrara habría utilizado la metáfora del ultracuerpo en un alegato ecologista, intergeneracional y de ambiente militar en tiempos de la Guerra del Golfo:

[El film introduce] una pulsión teen a través del personaje de Marti, los conflictos propios de la familia disfuncional —en la que la madrastra, como en un cuento infantil, termina siendo la primera que es duplicada y delata a su familia con el característico grito y gesto heredado del plano final de Sutherland en la versión de Kaufman— y el alegato sobre la aniquilación del medio ambiente —que no deja de ser una prolongación del miedo atómico en la década de los cincuenta—… (Casas, 2021)

Película Invasión con Nicole Kidman

¿Otro ejemplo que desgrana Quim Casas? En los 2000, Oliver Hirschbiegel rodó Invasión (2007), con Daniel Craig y Nicole Kidman, conectando con los miedos del terrorismo global post-11S y las guerras químicas. ¡Y hay más ejemplos a lo largo del libro!, algunos incluso apócrifos. Así recorre Quim Casas las distintas adaptaciones encontrando su porqué, su razón de ser, la sustancia de sus metáforas, como si fuera, cada una, el fósil guía de su década:

Los contextos no son más importantes que la forma escogida: la puesta en escena (…) y el lugar en el que acontecen los hechos resultan esenciales para valorar, en el tiempo acontecido entre el primero y el último de los filmes, el discurso político prolongado que proponen los cuatro si los contemplamos como parte de un todo antes que versiones, remakes o variaciones individuales. (Casas, 2021)

Visto así, ¿no merecería nuestro tiempo una nueva adaptación, nuevos ultracuerpos? ¿Para hablar de qué? ¿Del mundo postcovid? ¿O quizás sobre los nuevos-viejos miedos atómicos y así cerrar el círculo con Don Siegel?

Ricardo Sánchez Ramos

[1] CASAS, Q. (2021). La política del fantástico… o un cine político de género. En SÁNCHEZ RAMOS, R. & VILLARREAL, M. (Eds.). La invasión de los ultracuerpos de Philip Kaufman. Colección SOLARIS. Trama Editorial.