«Fidelio…»

Tom Cruise en la película Eyes Wide Shut (1999) de Stanley Kubrick

Pasa en el cine, en ocasiones, que la imagen crucial de una película nos pasa inadvertida. La vimos… y no la vimos. Otras veces, la clave de bóveda de un film, acaso el umbral de su esclarecimiento, toma la forma de una palabra. Una clave secreta que da acceso, elucidación. Puede ser que la palabra se pierda tibia en el fluir del film, o también, que sus evocaciones solo se hagan conscientes tras un poco de investigación. Algo de eso decidió hacer Raúl Álvarez con la palabra «Fidelio» en el comienzo de su artículo «Fantasía, sueño y vigilia: las máscaras de la conciencia en Eyes Wide Shut» para nuestro libro monográfico sobre el film SOLARIS #3 Eyes Wide Shut, encontrando en ella una forma de adentrarse en la comprensión de la última película de Stanley Kubrick (y quizás también de su célebre y última escena):

Fidelio. La contraseña que emplea el doctor Bill Harford (Tom Cruise) para entrar en la mansión donde se celebra un ritual orgiástico se corresponde con el título de la única ópera que compuso Beethoven, uno de los compositores más admirados por Kubrick, como queda de manifiesto en La naranja mecánica (1971)1. (Álvarez, 2020)

No debiera sorprender a nadie que un artista hubiera escondido tras un término bien conectado con su propia pasión una contraseña de acceso para una de sus obras, como una reserva privada irrenunciable, una miga de pan aparentemente irrelevante que sin embargo clama por ser encontrada

La película Eyes Wide Shut (1999) de Stanley Kubrick

La alusión [a Fidelio] podría pasar por un simple guiño privado si no fuera porque dicha ópera, cuyo título completo es Fidelio o el amor conyugal, cuenta la historia de una mujer, Leonore, que se disfraza de hombre, Fidelio, para rescatar a su marido, Florestan, de la cárcel. Es decir, (…) un canto al amor marital a través de una inteligente mascarada en la que ninguno de los personajes revela su auténtica naturaleza, ni sus deseos ocultos, hasta el final. (…) Exactamente lo mismo ocurre en Eyes Wide Shut, con paralelismos, incluso verbales, que no parecen fruto de la casualidad. (Álvarez, 2020)

Lo que entonces sí debe sorprendernos es que, en el mismísimo umbral de acceso a una de las orgías cinematográficas más célebres de la historia (una que ha inaugurado toda una estética propia para los escenarios sexuales más decadentes), Kubrick situara la palabra Fidelio —cuando Bill la pronuncia para acceder al interior de la mansión—, es decir, la palabra que más bellamente evoca el amor conyugal, como si fuera al mismo tiempo una demanda lúbrica, fantasiosa, sexual, pero también una súplica de auxilio, un grito sordo por ser salvado. En la entrada de la orgía, entonces, comparece el ruego por ser expulsado/rescatado, cosa que sucederá al final de la secuencia, como recordarán los fans del film. Pero también, como dice Raúl Álvarez, es lo que sucede al final de la película:

Cuando el coro [de la ópera Fidelio] cierra el segundo y último acto de la ópera cantando: «Nunca será suficientemente exaltada la esposa que salva a su esposo», cuesta no relacionar ese momento con la última escena de la película, cuando Alice (Nicole Kidman) salva su matrimonio con Bill diciéndole: «Deberíamos considerarnos afortunados de haber sobrevivido a nuestras aventuras, ya fueran reales o un sueño». Fidelio, pues, constituye una referencia más compleja de lo que sugieren las apariencias. Kubrick parece tomar de la obra no solo su tema principal, el amor marital. También la forma de abordarlo a través de un juego de máscaras, espejos e identidades… (Álvarez, 2020)

Si la orgía más famosa de la historia del cine hace presente, a su manera, a la esposa y al amor conyugal, y además se trata de Stanley Kubrick, solo cabe concluir que, a la contra de lo que puede parecer, Eyes Wide Shut tiene mucho que ver con un ruego marital, una súplica menos obvia y más autobiográfica de lo que parece2

[1] ÁLVAREZ, R. (2020). Fantasía, sueño y vigilia: las máscaras de la consciencia en Eyes Wide Shut. En SÁNCHEZ RAMOS, R. & VILLARREAL, M. (Eds.). SOLARIS #3 Eyes Wide Shut. Colección SOLARIS. Trama Editorial.
[2] Más información sobre los rasgos autobiográficos de Eyes Wide Shut en SÁNCHEZ RAMOS, R. (2024, 28 de julio). La Venecia del cine: un tiempo límite de exceso y espejismo. En el especial La Venecia del cine. Código Cine. https://codigocine.com/la-venecia-del-cine-un-tiempo-limite-de-exceso-y-espejismo/.

Texto de: Ricardo Sánchez Ramos.