El filósofo Eugenio Trías nunca ocultó su pasión por el cine, que se tradujo en varios libros, bien con reflexiones generales sobre el cine de todos los tiempos, o bien con análisis monográficos de películas por las que sentía pasión, como Vértigo, de uno de sus cineastas favoritos, Alfred Hitchcock. Sea por esta o por otra razón, lo cierto es que hay en sus ideas y en su filosofía una tendencia natural a conectar con las imágenes del cine, con las mil y una formas del abismo, en los que acertaba a encontrar «los límites del mundo».
Armados con los pertrechos filosóficos del universo de Eugenio Trías, tales como la dialéctica de Lo bello y lo siniestro, los tres cercos del mundo, la condición fronteriza del ser, la música y la arquitectura como las artes fronterizas, la fenomenología del límite, el misterio del símbolo y su sentido en fuga hacia el cerco hermético, su concepción sobre la música, ¡y mucho más!, un elenco de autores, pensadores y analistas recorren imágenes de cine con las que pensar y ensanchar el pensamiento de Trías, y ponerlo en funcionamiento en uno de sus artes favoritos: el cine.







