La crisis de la excrecencia… en David Cronenberg

Película 'Crímenes del futuro' de David Cronenberg

A veces, pensando en la profusión con la que David Cronenberg ha trufado el género del fantástico con imágenes inolvidables, pareciera que su goce de cineasta transita ajeno a toda conciencia de filosofía y al potencial subversivo de la llamada «nueva carne», nacida de sus películas, pero… no conviene subestimar al canadiense. Eso pensamos en SOLARIS cuando leímos por primera vez el texto que un especialista como Jesús Palacios nos envió para el libro SOLARIS #9 David Cronenberg al límite, analizando precisamente el culto de la nueva carne, visiones pararreligiosas y filosofías ocultas en el cine de Cronenberg. Muy exactamente, al término de esta frase tan reveladora:

Basta que un grupo de «chiflados» se reúna en torno a una idea potente para que esta, por mucho que se presente como científica, racional y racionalista o intrínsecamente materialista, adopte los modos y modales del delirio religioso sectario: [siguen aquí ejemplos de films como Crash (1996), Un método peligroso (2011), El almuerzo desnudo (1991) y, por último, aborda Palacios el caso de Crímenes de futuro (2022)]; [La] reificación del arte corporal (body art) por medio de performances públicas en espectáculo profético y esotérico para iniciados, sustituto postmoderno de la ceremonia religiosa (…), pero sobre todo de su función dadora de significado, en Crímenes del futuro, donde a su manera sobria y contenida, nunca exenta de humor negro, Cronenberg bordea ya abiertamente la parodia del culto a la nueva carne. (2024: 38)

Película 'Crímenes del futuro' de David Cronenberg. Lèa Seydoux.

Una idea de refilón, lanzada no mucho después del estreno de Crímenes del futuro, pero que actúa como un destello ineludible capaz de reconfigurar el «para qué» de esta película. En efecto, por más que la escena en la que Caprice (Lèa Seydoux) extrae del cuerpo de Saul (Viggo Mortensen) un nuevo e inútil órgano crecido de los adentros de su cuerpo —una repulsiva víscera destinada a hacer las delicias de la audiencia— configure dicha excrecencia como un auténtico mcguffin —el objeto más codiciado—, es precisamente dicho espectáculo servido para el goce escópico de los asistentes (y, en el límite, el nuestro como espectadores) lo que el cineasta pone realmente en el centro de la escena. La nueva carne abandona aquella asimilación audaz entre el cuerpo y la máquina, la carne y la tecnología, que prometía una nueva experiencia fundacional del cuerpo, una nueva sexualidad, etc., para ser un mero número de circo. Cronenberg, entonces, cuestionando el espectáculo de la nueva carne.

Kristen Stewart en la película 'Crímenes del futuro' de David Cronenberg

Eso explicaría la abrumadora e incontenible excitación del personaje de Timlin (Kristen Stewart), desleída en su propio fanatismo por la víscera, con la que Cronenberg tacha de adolescente un poco al personaje (y al resto de mirones convertidos en catetos fetichistas) y otro poco al culto por una nueva carne que bien podría estar deseando superar y trascender hacia un nivel superior.

No es tanto Cronenberg burlándose de quienes han teorizado la nueva carne —¿cómo hacerlo, dada la contundencia de su imaginario y la fertilidad de su pensamiento?—, sino haciéndonos conscientes del límite al que ha llegado el culto, tanto como de la necesidad de dar el paso siguiente, realizar la auténtica mutación. Es Cronenberg afirmando que la búsqueda no puede concluir ahí —en la crisis circense de una víscera, de una excrecencia—, y demostrando la necesidad de algo que está por venir. Con su frase «al margen», casi inadvertida pero llena de sensibilidad, sobre la que entonces era la última película de Cronenberg, Jesús Palacios prefiguró sin saberlo el giro que el cineasta llevaría a cabo en su siguiente película: Los sudarios (The Shrouds, 2024). En ella, la nueva carne se hace polvo, la dialéctica cuerpo-máquina se tambalea y Cronenberg completa un acercamiento mortífero (¿o un regreso?) que desvela la fuente de energía que lleva orientando su cine desde hace más de 40 años. Mejor no subestimarle.

Referencia

En PALACIOS, J. (2024). El culto de la nueva carne. Visiones pararreligiosas y filosofías ocultas en el cine de Cronenberg. SOLARIS #9 David Cronenberg al límite. Colección SOLARIS. Trama Editorial, p. 38.

Texto de Ricardo Sánchez Ramos